Apocalipsis, otra vez. Dos pueblos - medio estado.
¿Por qué no creo en la propuesta dos pueblos- dos estados?
Porque está claro que no funciona. Cuando una solución trae más
violencia que paz, simplemente no es adecuada. Tenemos miles de episodios que
nos están diciendo que no funciona. Solo desde el 2005 hasta el 2022 se cuenta
9 crisis violentas entre Gaza e Israel que ordenadamente el ejército israelí nombra
y documenta. En la mayoría de los casos la provocación parte de la autoridad de
la Franja de Gaza, Hamas. Pero ni siquiera importa de quien es la culpa de que
no funcione, porque creo que hay que saber renunciar a las ideas si en la práctica
no da resultados.
¿Alguien se da cuenta de que “hacer un estado” es difícil? Cuando
escucho decir que la respuesta al conflicto entre Israel y Palestina es dos pueblos-
dos estados, me acuerdo quien cree que solucionar el problema climático del
planeta pasa por mudar la humanidad a Marte.
Hacer un estado es muy difícil. De hecho, buena parte de los
países del mundo cuentan con gobiernos centrales muy débiles y estructuras políticas
reales de tipo tribal (por ejemplo, Siria). Además, queremos que esos Estados tengan
capacidad de control del territorio (no vaya a ser que un ala radical militarizada
se le ocurra una incursión asesina en el país fronterizo), que sean más o menos
democráticos, que respeten al estado vecino, que los gobiernos sean un reflejo
de los deseos de su población, que respeten los derechos humanos, etc.
No obstante los esfuerzos internacionales, los palestinos
tienen muchas dificultades en entrar en la lógica gobernativa estatal: no controlan
los territorios que gobiernan, y no pueden sostener una clase política con visión
de futuro para la propia gente. La única ideología que parece tener Hamas es la
de hacer una cruzada destructiva contra Israel, cueste lo que cueste. Lo cual
es suficiente para un grupo terrorista per no sirve como ideal fundacional de
un país. Yo no veo un país Palestina con una población compacta alrededor de
una idea nacionalista. Y si lo hay, lamentablemente este país no logra diferenciarse
de la facción radicalizada de Hamas que está dispuesta a usar sus niños como
escudos humanos con tal de dar desahogo a un inagotable odio viceral.
En cambio, Israel se configuro como un estado nación moderno
desde su fundación y probablemente los conflictos fronterizos contribuyeron a
su consolidación. Pero el Estado de Israel se funda sobre una contradicción: es
un estado religioso con un sistema de gobierno democrático.
·
Israel Estado Religioso: Israel es el estado
para los judíos del mundo que luego de las persecuciones sufridas durante toda
la historia, finalmente se pueden sentir seguros en un territorio propio. De
hecho, en la resolución 181 de 1948 la ONU menciona los Estados Judíos y Estado
Árabe en el territorio de Palestina (pues palestina no era un pueblo, sino el
nombre del área territorial). Esto es distinto a decir que es Israel es un estado
que gobierna los territorios de Palestina donde viven ciudadanos de múltiples religiones.
·
Israel Estado Democrático: Al mismo tiempo,
Israel elige in sistema de gobierno democrático que prevé la división de
poderes y las elecciones libres, además de reconocer los derechos humanos. En un
estado democrático, el gobierno esta en manos del candidato más votado por los
electores. Entonces para que un estado sea a la vez judío y Democrático es
imperativo que los judíos sean una amplia mayoría de la población.
Para el Estado de Israel la democracia es un desafío. Como gran
parte de los países del mundo Israel no es inmune a la corrupción política y a
las tensiones antidemocráticas. La carrera política de Netanyahu está impregnada
de acusaciones de sobre irregularidades en el uso del poder y la presencia de partidos
de extrema derecha religiosa en el gobierno del país muestra cómo la democracia
nunca debe ser dada por descontada.
Pero la mayor tensión es la demográfica. Hoy en día, Israel
no se puede permitir incorporar ciudadanos no judíos en el Estado sin
arriesgarse a tener gobiernos con componente no judías. Por más que estuviese militarmente
en condiciones de ocupar los territorios de Gaza y Cisjordania, no puede incorporar
a su población a la ciudadanía sin cuestionar al menos uno de los fundamentos
de ese estado.
En síntesis, los palestinos que no logran gobernar los territorios
que les fueron reconocido como propios y se dedican a obstaculizar que los israelíes
gobiernen en territorios que consideran propios (el perro del hortelano que no
come ni deja comer al amo) y los israelíes quieren vivir en el territorio que
consideran propio (y expandirse) sin perder la hegemonía judía en esos
territorios.
Apocalipsis, otra vez. En el nombre de Gaza

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